Como ya he comentado en varias ocasiones en este blog, el sector de la formación bonificada está muy castigado y desprestigiado. En mi opinión un elevado porcentaje de culpa la tenemos los que nos dedicamos a ella, o mejor dicho, los que se quieren aprovechar de ella en el mal sentido de la palabra.
 
Hasta ahora sabía de la existencia de diversos fraudes en el sector de la formación bonificada (implantaciones de la LOPD simulando formación, regalos a cambio de la realización de cursos, etc.). Por ello lo que me ha contado hoy un cliente no me sorprende, por desgracia.
 
Literalmente “Jose Luis, te quería preguntar. El otro día vino un señor y nos dijo que teníamos cuatrocientos y pico euros para gastar en formación y que si no lo hacíamos perdíamos ese dinero. Le dije que no tenía tiempo para ello y que ya tenía un gestor que me llevaba esos temas. Entonces el hombre me dijo, no hace falta que vayas a ningún sitio. Tú me firmas el curso y no hace falta ni que lo hagas. A los dos meses, cuando acabe el plazo, me paso por aquí y por hacerlo te doy 100€ ¿Eso es así?
 
¿Cómo se os queda el cuerpo después de leer esto? Pues imaginaos cómo se me ha quedado a mí esta mañana cuando me lo estaba contando de viva voz.
 
¿Indignado, rabioso, triste, decepcionado…? Creo que me ha faltado un poco de inteligencia emocional y no he sabido con certeza qué sentimiento me ha invadido en ese momento de secuestro emocional.
 
Lo que tengo claro es que siguen habiendo muchísimos lobos con piel de cordero que utilizan todos los engaños y fraudes habidos y por haber por rascar unos euros y, de paso, perjudicar a todos los demás que nos dedicamos seriamente y profesionalmente a este sector.
 
Me considero una persona respetuosa, pero en esta ocasión sólo puedo decir que estos “profesionales” me dan asco. Ni se respetan ni respetan a los demás. Lo siento…
 
Un abrazo.
Categorías: Formación

Jose Luis Balaguer

Psicólogo, auditor de formación bonificable, master en Dirección y Gestión de RRHH y técnico Superior en Prevención de Riesgos Laborales. Me gusta escribir, las nuevas tecnologías, el deporte y la naturaleza. Actualmente trabajo como técnico de formación.

6 comentarios

Jam · 22 diciembre, 2011 a las 17:25

Creo que, a tenor de tu último párrafo, te convertirías en una persona irrespetuosa precisamente si no sintieras asco por ese tipo de personas. Es por gente así, que piensa que todo vale y que la picaresca es un rasgo cultural, que el trabajador español tiene tan mala fama y, por qué no admitirlo, la economía española es tan mala.

Este tipo de estafadores debe ser perseguido y castigado, ya está bien que buenos profesionales paguen los platos rotos de impresentables como estos.

Jose Luis Balaguer · 22 diciembre, 2011 a las 20:28

Gracias Jam por tu comentario. No nos queda otra que seguir trabajando y luchando por la calidad y la profesionalidad, tanto en formación como en el resto de sectores de la economía.

Un saludo.

Davinia Sánchez · 17 enero, 2012 a las 02:06

Hola Jose Luis, primeramente quería darte la enhorabuena por tus posts ya que por ahora comparto todas tus opiniones referentes a la formación bonificada, puesto que yo también trabajo en este área como formadora, además del trabajo en consultoría de RRHH. Como tú, también he conocido bastantes barbaridades en lo referente al fraude en formación bonificada. No sé hasta que punto llegará esto cuando ya son nuestros clientes (potenciales clientes porque no llegaron a serlo)los que nos dijeron que si les regalábamos un iphone a 3 o 4 de sus empleados realizarían la formación con nosotros. Esto es una pena, porque para que estos clientes nos propusieran esto, es porque ya otras gestoras, consultoras o proveedores de formación ya les habrían ofrecido algo parecido. Obviamente no llegamos a realizar ningún curso con ellos. En este tipo de casos, los que has comentado en el post y este, hacen que el sistema de formación bonificada, que es una gran oportunidad para muchisim@s trabajadores/as y empresas de continuar recualificándose y adaptándose al mercado, pierda su credibilidad y todos aquellos que nos esforzamos en ofrecer formación de calidad, como tutores/as, formadores/as, diseñadores/as de contenidos, gestores,etc, nos veamos perjudicad@s. Por no decir, que los más perjudicados son los trabajadores/as que tienen derecho a recibir esa formación que han pagado en sus nóminas.

Un saludo!

Jose Luis Balaguer · 17 enero, 2012 a las 16:34

Ante todo, gracias Davinia por tu comentario. Me alegra tener puntos de vista compartidos. Estoy totalmente de acuerdo contigo. Con estas prácticas los mayores perjudicados son los trabajadores/as. Se suele relacionar lo "Gratuito" (término incorrecto y denunciable) o lo "Subvencionado" con baja calidad o con "algo con truco", siendo ésto también un error de todos. Particularmente he realizado alguna formación incluida en el Plan Avanza (formación "gratuita") de buenísima calidad. Pienso que saldremos reforzados de esta crisis gracias a los y las profesionales que busquen dentro de sus posibilidades la mayor calidad posible a sus servicios.

Grupo Conforsa · 19 enero, 2012 a las 17:31

Además de ser perjudicados los trabajadores que realizan la formación, salen muy perjudicadas las empresas serias que nos dedicamos a la formación bonificada y que ponemos empeño en sacar acciones formativas de calidad para los alumnos.

El sacar un curso de calidad tiene unos costes (Diseño, programadores, tutores, etc.) que muchas empresas asumimos para tener un catalogo de cursos lo mas extenso y de calidad posible. Realmente da mucha pena que lleguen unos listos y tiren todo ese trabajo por tierra para llevarse los euros sin ganárselos.

Lo único que hacen es dañar la imagen de todos los que nos dedicamos al elearning con todas nuestras buenas intenciones y que además de ganar dinero nos preocupamos de que los alumnos que realizan nuestros cursos de verdad aprendan y queden lo mas satisfechos posible.
Un saludo y enhorabuena, muy buenos artículos.

Jose Luis Balaguer · 20 enero, 2012 a las 19:21

Gracias a vosotros por leer y comentar. Estoy totalmente de acuerdo con lo que decís. En muchas ocasiones hay empresas que se olvidan (o se quieren olvidar) de uno de los objetivos finales, el que los alumnos queden satisfechos y aprendan.

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