Contamos con los recursos y los medios pero en la formación a distancia (tanto tradicional como teleformación), sigue faltando ese algo para que los resultados sean los esperados.


Como ya comenté en otra ocasión, la motivación de los alumnos y el papel de los tutores en esta modalidad formativa son aspectos claveEn este momento yo iría algo más allá.


Por mi experiencia, en esta modalidad formativa te encuentras desde un libro de texto para leer y contestar un cuestionario que se envía por carta hasta interesantísimas comunidades de aprendizaje donde el papel dinamizador del responsable del curso y el interés genuino de los alumnos hacen que se obtengan experiencias muy enriquecedoras.

¿En qué se diferencia entonces un tipo de curso de otro? A mi modo de ver existen diferentes aspectos a tener en cuenta:

  • Procedencia de los alumnos. No es lo mismo inscribirse en un curso voluntariamente que por obligación.
  • Presentación de los contenidos. Ya sea en papel o a través de Internet, los contenidos deben ser motivadores para el alumno (claros, dinámicos, cercanos a la realidad, entendibles…).
  • Organización y herramientas disponibles. Me quedo con la frase de un compañero: un libro o un CD no valen 420€ (en el caso de la formación bonificable); el cliente valora y paga por los servicios asociados (calidad de las tutorías, utilidad de los conocimientos adquiribles, profesionalidad del servicio de atención al cliente…).
  • Tutorías. La distancia no es el olvido cantaba Alejandro Sanz. Aprovechemos las posibilidades que nos brindan las TIC para desarrollar un proceso de tutorización y dinamización de grupos de calidad.
  • Servicio postventa. Quizá el nombre no sea más adecuado, pero con él me estoy refiriendo a la importancia de no dejar de lado al alumno una vez finalizado el periodo formativo. Dejar un mail de contacto, acceso a los contenidos online durante un tiempo determinado, pasar a formar parte de un club de antiguos alumnos… son valores añadidos a nuestro trabajo.

Se nos sigue llenando la boca cuando hablamos de la importancia de la formación continuada, del papel clave de ésta en el progreso de la sociedad… pero tengo la sensación de que muchas personas simplemente lo dicen porque es lo que oyen por ahí, sin creer realmente en sus palabras.

Seguimos teniendo un doble reto por delante: hacer de la formación un elemento clave en la sociedad y creer en ella. El camino para conseguirlo es tortuoso, pero nadie dijo que fuera a ser fácil.

Un abrazo.

Categorías: Formación

Jose Luis Balaguer

Psicólogo, auditor de formación bonificable, master en Dirección y Gestión de RRHH y técnico Superior en Prevención de Riesgos Laborales. Me gusta escribir, las nuevas tecnologías, el deporte y la naturaleza. Actualmente trabajo como técnico de formación.

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