Acudo a Wikipedia, busco la palabra comunicación y leo:

 “La comunicación es el proceso mediante el cual se puede transmitir información de una entidad a otra”

Yo añadiría dos elementos a esta definición: comprensión por parte del receptor y, en su caso, respuesta.

Hay infinidad de formas de comunicar, algunas más efectivas que otras según los objetivos perseguidos (publicidad, divulgación de información, formación, entretenimiento…), pero ninguna de ellas será efectiva si no se desarrolla adecuadamente.

Yéndonos al campo de la formación, y más concretamente al de la formación a distancia, me planteo una serie de preguntas:

  • ¿Desarrollan los formadores una adecuada comunicación con sus alumnos?
  • ¿Se tienen en cuenta las particularidades de esta modalidad formativa?
  • ¿Es efectiva la formación a distancia?


Como ya comenté en otras ocasiones, el papel de los tutores en la formación a distancia debe ser el de dinamizador y facilitador del aprendizaje. En este contexto es fundamental la existencia de una adecuada comunicación.

La comunicación en un proceso de enseñanza a distancia siempre tendrá unas particularidades que la diferenciarán de la formación tradicional o la formación on line. Se trata de un proceso sensible en el que se debe tratar de transmitir una información de la forma más sencilla y efectiva posible.

En un post anterior detallé algunos motivos por los que que la formación a distancia suele fallar. Comenté que uno de ellos era la forma de desarrollar las tutorías; la forma de comunicar. No vale con dejar unos materiales de estudio y pedir que se nos resuelvan unos problemas, para eso ya tenemos las enciclopedias y los libros de texto. 

Cuando los alumnos se forman en un curso a distancia buscan un apoyo real, una comunicación efectiva. No es cuestión de enviar un mail impersonalizado o una llamada de cortesía. Se deben plantear actividades, investigación, en definitiva, el alumno se debe sentir acompañado y con la sensación de poder contar con el tutor cuando lo necesite. Debe poder comunicarse con él.

Contestándome a las preguntas arriba planteadas diría que, menos en contados casos, la comunicación que se realiza hoy en día en esta modalidad formativa deja mucho que desear. Suele ser un proceso unidireccional, altamente estructurado y vacío de contenido adicional a la información contenida en el material didáctico.

Por otro lado, no se tienen en cuenta las particularidades del contexto en el que se desarrolla la formación a distancia. Ésta podría ser mucho más efectiva y atractiva si planteara verdaderos retos para los alumnos, si fuera más dinámica y adaptada a cada caso en particular.

En este último punto cabría plantearse una última cuestión, ¿se puede compaginar rentabilidad y calidad en esta modalidad formativa? Creo que el ahorro de costes que supone ésta da suficiente margen para hacerlo posible ¿qué opináis?

Un abrazo.

Categorías: Formación

Jose Luis Balaguer

Psicólogo, auditor de formación bonificable, master en Dirección y Gestión de RRHH y técnico Superior en Prevención de Riesgos Laborales. Me gusta escribir, las nuevas tecnologías, el deporte y la naturaleza. Actualmente trabajo como técnico de formación.

1 comentario

Requisitos de los formadores en formación bonificada - · 23 mayo, 2018 a las 10:06

[…] hablo del papel tutorial en la formación a distancia, e-learning y formación bonificada o la comunicación en la formación a distancia. Los requisitos que acabo de comentar, más alguno adicional, pueden ser solicitados en las […]

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