El asunto de las Actuaciones de Seguimiento y Control de la Fundación Tripartita y el Servicio Público de Empleo ya ha ocupado diferentes posts. Hoy me gustaría centrar el foco en el trato con la empresa afectada.

Recibir un escrito del Servicio Público de Empleo solicitando la devolución de un importe bonificado años atrás no es plato de buen gusto. El desconcierto inicial pasa a transformarse en ira, estrés y una ansiedad por conocer el motivo por el que se recibe tal misiva.

Aunque la legislación actual no deja lugar a dudas en cuanto a la responsabilidad de las bonificaciones indebidamente aplicadas (Art 5.4 Orden TAS 2307/2007), no es menos cierto que una Entidad Organizadora profesional prestará todo el apoyo posible al cliente afectado.

El acompañamiento en el proceso de estudio y presentación de posibles alegaciones es un servicio de valor añadido valorado muy positivamente.

Nuestro objetivo como Entidad Organizadora es conocer las causas que han dado lugar a la solicitud de devolución, explicarlas a nuestro cliente y presentar las alegaciones que sean pertinentes.

El primer contacto con el cliente debe centrarse en conseguir calmar su ansiedad/ira. Es fundamental explicar que recibir este tipo de escritos no necesariamente significa algo negativo ni tener que devolver el importe sí o sí. Tras explicar la situación, deberemos centrar nuestra atención en conocer las causas que han originado esta situación.

Los errores pueden venir por una mala mecanización de datos, inclumplimiento de alguno de los requisitos de la normativa (cofinanciación privada, colectivos prioritarios, información a la RLT…), incidencias en la vida laboral de los participantes, etc. que pueden venir dados tanto por el cliente como por la Entidad Organizadora.

Detectada la causa y las posibles vías de solución, es hora de volver a contactar con el cliente para explicarle el estado del proceso. En este punto las actuaciones a seguir dependerán de si se alegará o no.

Cada Entidad Organizadora actuará en función de sus políticas (indemnizar al cliente si es responsabilidad de la Entidad Organizadora y no existe alegación posible, apoyar en el proceso de alegaciones, no hacer nada…).

Lo que parece claro es que el cliente acudirá a nosotros buscando una solución y que, como profesionales competentes y responsables, nuestra obligación moral será ofrecerla.

Un abrazo.

Categorías: Formación

Jose Luis Balaguer

Psicólogo, auditor de formación bonificable, master en Dirección y Gestión de RRHH y técnico Superior en Prevención de Riesgos Laborales. Me gusta escribir, las nuevas tecnologías, el deporte y la naturaleza. Actualmente trabajo como técnico de formación.

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